Siempre hay alternativa

Sin lugar a dudas, las ventajas que ofrece hacer psicoterapia "cara a cara" donde un gesto, una mirada, un silencio dicen tanto o más que las palabras son innumerables.

Pero hay momentos y/o circunstancias en la vida de las personas en que esta posibilidad no existe, y es entonces cuando el poder recurrir a un psicólogo-a a través de las nuevas tecnologías constituye una alternativa, pues la persona puede encontrar el espacio apropiado para sentirse escuchada y recibir la orientación y apoyo psicológico que requiera.

Entre las ventajas que puede ofrecer esta modalidad de psicoterapia se podría mencionar el anonimato, facilitando la intimidad y deshinibición, la disponibilidad para adaptarse al horario que mejor venga o disminución del coste económico.

Además, mediante la publicación de pequeños artículos sobre diferentes temáticas, me gustaría convertir este espacio en un lugar para la reflexión y análisis personal construido conjuntamente, donde sean ustedes quienes vayan haciendo propuestas de temas que les resulten de interés.

¿Comenzamos?

domingo, 30 de agosto de 2015

¿El suicidio es la solución?

Me sorprende ver como muchas personas que se sienten vacías, tristes, decepcionadas, recurren a internet para decir  quiero morir, me quiero quitar la vida. Pero más me sorprende que vean en suicidarse la mejor manera de resolver los conflictos externos o internos que se les presentan.
Nos podemos encontrar con diferentes opiniones al respecto, algunas personas lo ven como una solución cómoda, quitarse del medio es la forma más rápida y fácil de acabar con el sufrimiento de un plumazo.
Otras lo definen como una respuesta de cobardes, y la critican por ver a la persona como que no es capaz de enfrentarse a la situación y buscar formas alternativas de solución para salir adelante.
Para otras, el suicidio es un reflejo de un acto que requiere una enorme fuerza y valentía, pues la persona se desprende de todo lo que ha conseguido a lo largo de su vida, se desprende de su vida.
Sean unas u otras las críticas que se hacen a este hecho, lo cierto es que las personas que se encuentran en esta tesitura les envuelve un profundo sufrimiento, un profundo vacío, fruto de un trastorno mental que se caracteriza por distorsiones cognitivas que les impiden ver la realidad de manera adecuada y sentirse responsables de buscar otras posibles soluciones al sufrimiento.   
Las conductas suicidas a menudo ocurren como respuesta a una situación que la persona ve como abrumadora, tales como el aislamiento social, la muerte de un ser querido, un trauma emocional, enfermedades físicas graves, el envejecimiento, el desempleo o los problemas económicos, los sentimientos de culpa, y la dependencia de las drogas o el alcohol.
Pero ante esto, nos podemos preguntar qué es lo que hace que ante las mismas situaciones desestabilizadoras que pueden llevar a unas personas a decidir acabar con su vida, otras decidan enfrentarse a ellas y buscar otras soluciones alternativas a la conducta suicida.
Surge en este punto el concepto de resiliencia, que en los seres humanos es la capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas (Groterberg, 1996).
Aprender a fortalecer la resiliencia podría verse como un mecanismo de defensa de la vida en contra de la muerte como solución.
Consejos para fortalecer la resiliencia:
·         Establezca relaciones — Es importante establecer buenas relaciones con familiares cercanos, amistades y otras personas importantes en su vida. Aceptar ayuda y apoyo de personas que lo quieren y escuchan, fortalece la resiliencia. Algunas personas encuentran que estar activo en grupos de la comunidad, organizaciones basadas en la fe, y otros grupos locales les proveen sostén social y les ayudan a tener esperanza. Ayudar a otros que le necesitan también puede ser de beneficio para usted.
·         Evite ver las crisis como obstáculos insuperables — Usted no puede evitar que ocurran eventos que producen mucha tensión, pero sí puede cambiar la manera como los interpreta y reacciona ante ellos. Trate de mirar más allá del presente y piense que en el futuro las cosas mejorarán. Observe si hay alguna forma sutil en que se sienta mejor, mientras se enfrenta a las situaciones difíciles.
·         Acepte que el cambio es parte de la vida — Es posible que como resultado de una situación adversa no le sea posible alcanzar ciertas metas. Aceptar las circunstancias que no puede cambiar le puede ayudar a enfocarse en las circunstancias que sí puede alterar.
·         Muévase hacia sus metas — Desarrolle algunas metas realistas. Haga algo regularmente que le permita moverse hacia sus metas, aunque le parezca que es un logro pequeño. En vez de enfocarse en tareas que parecen que no puede lograr, pregúntese acerca de las cosas que puede lograr hoy y que le ayudan a caminar en la dirección hacia la cual quiere ir.
·         Lleve a cabo acciones decisivas — En situaciones adversas, actúe de la mejor manera que pueda. Llevar a cabo acciones decisivas es mejor que ignorar los problemas y las tensiones, y desear que desaparezcan.
·         Busque oportunidades para descubrirse a sí mismo — Muchas veces como resultado de su lucha contra la adversidad, las personas pueden aprender algo sobre sí mismas y sentir que han crecido de alguna forma a nivel personal. Muchas personas que han experimentado tragedias y situaciones difíciles, han expresado tener mejoría en el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más desarrollada y una mayor apreciación de la vida.
·         Cultive una visión positiva de sí mismo — Desarrollar la confianza en su capacidad para resolver problemas y confiar en sus instintos, ayuda a construir la resiliencia.
·         Mantenga las cosas en perspectiva — Aun cuando se enfrente a eventos muy dolorosos, trate de considerar la situación que le causa tensión en un contexto más amplio, y mantenga una perspectiva a largo plazo. Evite agrandar el evento fuera de su proporción.
·         Nunca pierda la esperanza — Una visión optimista le permite esperar que ocurran cosas buenas en su vida. Trate de visualizar lo que quiere en vez de preocuparse por lo que teme.
·         Cuide de sí mismo — Preste atención a sus necesidades y deseos. Interésese en actividades que disfrute y encuentre relajantes. Ejercítese regularmente. Cuidar de sí mismo le ayuda a mantener su mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia. Formas adicionales de fortalecer la resiliencia le podrían ser de ayuda. Por ejemplo, algunas personas escriben sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos relacionados con la experiencia traumática u otros eventos estresantes en sus vidas. La meditación y las prácticas espirituales ayudan a algunas personas a establecer relaciones y restaurar la esperanza.”  
Lo cierto es que no son las diferentes situaciones que van apareciendo a lo largo de nuestra vida las que nos llevan a dar el mal paso de sacarnos la vida para dejar de sufrir, sino que es la interpretación y el modo de afrontar cada una de ellas lo que hace que nos sintamos más o menos capaces de valorar la vida ante todo.

Adquiere así enorme importancia el sentido de responsabilidad sobre nuestros sentimientos. Que nos sintamos tristes, desgraciados, enfadados con el mundo, luchadores, depende de cómo nos narremos lo que está sucediendo a nuestro alrededor, de cómo dejemos que manipule lo más valioso que tenemos, nuestra vida.  

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